viernes, 29 de agosto de 2014

Kupono: Método de sanación emocional

En el sistema Huna existen diversos métodos para la sanación física, emocional, mental y espiritual. Entre ellos existe uno llamado Kupono,  particularmente efectivo para sanar las emociones, el que aprendí de mi maestro, Serge Kahili King.

A su vez, hay varias técnicas de Kupono que se utilizan para distintas finalidades, tales como: aquietar emociones, sanar dolores y heridas emocionales, modificar reacciones automáticas, liberar memorias indeseadas y armonizar conflictos emocionales.

Aquí voy a transmitir una de las técnicas del Kupono, que es útil para aquietar emociones demasiado intensas o perturbadoras.  Esta técnica consiste, sintéticamente, en enfocar la atención en la situación que nos desbalanceó, detectar en qué parte del cuerpo sentimos la emoción o la perturbación y liberar el exceso de energía (la tensión) con ayuda de la respiración.

1) Siéntate cómodo/a, cierra los ojos, toma unas cuantas respiraciones profundas y relaja el cuerpo.
2) Piensa por unos segundos en la situación que te perturbó.
3) Identifica la parte del cuerpo que se tensiona o se activa cuando piensas en lo que ocurrió.
4) Si no puedes identificar qué parte del cuerpo se tensiona o  se activa, puedes hacer una recorrida desde los pies hasta la cabeza para notar alguna molestia o contracción.
5) Ahora, inhala con la atención en las palmas de las manos y exhala con la atención en la parte del cuerpo en donde sientes la perturbación. Respira de esta manera unas cuantas veces hasta que esa parte se relaje (aunque sea un poco).
6) Ahora, vuelve a poner la atención en la situación que te perturbó.
7) Identifica qué parte del cuerpo reacciona en este momento. Puede ser la misma parte que antes u otra diferente.
8) Vuelve a inhalar con la atención en las palmas de las manos y a exhalar con la atención en la parte del cuerpo en la que ahora sientes la tensión.
9) Puedes repetir este proceso algunas veces más, detectando en cada vuelta en qué parte específica del cuerpo sientes la perturbación. Una vez te sientas más calmado, permanece por unos minutos en estado de relajación.
10) Conecta con tu alma o espíritu, y pide guía para comprender la situación que te perturbó o para aprender algo de esa experiencia. La respuesta puede ser inmediata o puede clarificarse con el correr de los días.
Para beneficiarte con esta técnica te sugiero que:
a) la consideres como un recurso para restituir el balance cada vez que te desbalanceas;
b) tengas en cuenta que en el momento de mayor intensidad emocional suele ser difícil aplicar cualquier técnica que no tengamos ya incorporada, por lo que tendrías que practicarla todo lo que puedas, aún cuando el desbalance sea leve;
c) valores cualquier pequeño logro; el acto de valorar incrementa la efectividad.
Espero que esta técnica te ayude a restituir el balance cuando lo necesites para beneficio tuyo y de los que te rodean.
Lic. Eugenia Lerner


sábado, 23 de agosto de 2014

Símbolos y señales que traen respuestas

Me disponía a escribir esta nota y, a modo de ejemplo, buscaba alguna situación que reflejara lo que quería transmitir. Recordé un episodio personal, en el que recibí una clara señal que me ayudó a tomar una decisión importante en mi vida. No obstante, dudé en la conveniencia de revelar ese episodio, ya que nunca quise compartirlo con nadie para que conservara su poder. Con la idea de dar tiempo a que se acomodaran mis ideas, tomé el libro que estaba leyendo. La primera frase que leí fue “mantén tu diario privado”. ¡Bueno! pensé, tema resuelto: no revelaría aquel episodio y, ahora tenía esta experiencia con el libro para compartir.

Todos podemos obtener guía a través de las señales y de los símbolos. Ellos se presentan tanto desde afuera como desde nuestro interior (a través de la imaginación, los sueños, las fantasías, etc.), y tanto de manera espontánea como solicitada. Aquí me centraré en los que llegan desde afuera cuando los pedimos.

Existen muchos métodos para recibir símbolos. Aquí quiero compartir un procedimiento, particularmente efectivo, con el que puedes experimentar si lo deseas.

En primer lugar, es importante partir de una intención clara y específica: cuál es tu pregunta o respecto de qué tema esperas obtener alguna guía.

Después de definir tu intención, continúa con tus actividades y fíjate si, a lo largo del día, se presenta algo que te parezca significativo o llame tu atención. Puede ser algo que veas en algún lugar, algo que suceda, algo que escuches o algo que leas. Si se presenta más de una cosa, repara en todas ellas.

Significativo no quiere decir extraordinario o raro; quiere decir, simplemente, que te produce algún impacto o alguna sensación particular. Esta es la respuesta simbólica a tu pregunta y, a esta altura, no necesitas saber por qué te ha impactado ni qué significa. Sólo necesitas registrar la experiencia como tal. Algunas veces, el significado surge con claridad en el momento del acontecimiento, pero otras veces no es tan evidente y necesitamos develarlo.

En este caso, mi sugerencia es que, para estar libre de preconceptos, no te apresures a interpretarlos mentalmente. Deja que ellos te revelen su mensaje.

En estado de relajación, comunícate con el símbolo y pregúntale de manera directa: ¿qué representas? ¿Qué mensaje me traes? La respuesta puede venir en forma de ideas, imágenes, sensaciones o emociones, y puede tardar en clarificarse. Como los símbolos tienen múltiples significados, con el correr del tiempo, quizás descubras otros mensajes.

Desde mi punto de vista, los símbolos nos traen información valiosa y nos orientan, pero no nos conectan con verdades absolutas. Es importante tener presente que, por más que dejemos los preconceptos de lado, tenemos filtros interpretativos y resistencias que pueden interferir en nuestra comprensión.

Asimismo, es necesario recordar que la responsabilidad de elegir es siempre  nuestra, no debemos otorgarles a los símbolos esa autoridad.

Lic. Eugenia Lerner