miércoles, 22 de diciembre de 2010

Aceptación

Por Serge Kahili King (posteado en su blog http://kahilisblog.blogspot.com/ )
(Traducción Eugenia Lerner)

PREGUNTA: escucho que muchas enseñanzas dicen que acepte lo que sucede y siga adelante con mi vida, pero yo no las entiendo. Cómo puedo aceptar algo que me produce dolor físico o emocional?

RESPUESTA: el problema de “aceptar” algo se debe a los múltiples significados que tiene esta palabra en inglés (al igual que en español). El significado más problemático es el de “tolerar o someterse a algo displacentero o indeseable”. A este se suma otro, también problemático: “recibir algo como adecuado, válido o conveniente.” Y otro sentido muy común, implícito y no verbalizado, es el de “permitir que algo que a uno le disgusta permanezca para siempre”.

Naturalmente, estos sentidos hacen que la idea de aceptar suene estúpida. Quién en su sano juicio querría hacer esto, a menos que  “acepte” una filosofía de predestinación o destino incambiable.

Así que por qué un maestro (yo, por ejemplo) recomendaría que aceptes cualquier cosa que te suceda y que sigas adelante? Esto se basa en otro de los sentidos de la palabra: “tomar la responsabilidad o hacerse cargo de algo”.
Esto no quiere decir asumir la responsabilidad de lo que ocurrió, sino tomar la responsabilidad de hacer algo al respecto.
  
Algunas personas prefieren usar la palabra “admitir” o “reconocer” en lugar de “aceptar” pero la implicación es diferente. Uno puede admitir o reconocer algo sin hacer nada al respecto, pero si uno lo acepta en el sentido recién enunciado, hacer algo al respecto es el paso que sigue en relación a la situación.

Hay dos cosas que puedes hacer respecto de algo, una vez que aceptaste su existencia:

  1. cambiar conscientemente la situación, si puedes. No puedes controlar ninguna situación, pero siempre puedes cambiar algo acerca de ella. Quizás no puedas cambiar toda la cuestión, pero cuantos más conocimientos, habilidades, energía y persistencia le otorgues, más efectivos serán tus esfuerzos.
  2. cambiarte conscientemente a ti mismo. Esto quiere decir dejar de resistir la situación (las resistencias físicas o emocionales en curso dificultan el cambio de las cosas), céntrate en el momento presente y mantén el foco en lo que quieres, en lugar de lo que no quieres. En la medida en que puedas hacer esto, se produce la magia. En otras palabras, las situaciones tienen una gran tendencia a cambiar por sí mismas cuando dejas de resistirlas y mantienes un foco positivo de intención o deseo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Más allá de los límites.


Eugenia Lerner
Hace unos años hice raffting por primera vez en mi vida. La decisión de navegar por los rápidos me sorprendió porque, aunque siempre practiqué alguna actividad física, los deportes nunca fueron mi fuerte. Había estado otras veces en esa región montañosa y hasta el momento las caminatas y el trekking me daban la cuota necesaria de ejercicio y conexión con la naturaleza.
Pero un día escuché a unas personas hablar con entusiasmo del raffting que habían hecho por un río de la zona y algo se despertó en mi. Probablemente estaba lista para nuevas aventuras, para ir más allá de mis límites y conectar de otra manera con el lugar.
Me pareció que esta excursión, además de ser divertida, podría contribuir a mi experiencia chamánica en la Naturaleza. Me dispuse por lo tanto al aprendizaje y a la transformación y decidí ingresar al área como quien ingresa a un Templo -en este caso un Templo Natural- en estado de conexión física y espiritual con  la naturaleza.

Fui con la amiga de una amiga, a la que llamaré Noaceptolímites. Nuestra amiga en común, (muy conocedora de esos parajes), reservó dos plazas en una agencia especializada en turismo de aventura. Al día siguiente, temprano, pasarían a buscarnos.
A la hora indicada llegaron tres camionetas repletas de pasajeros. Subimos a una y ocupamos los dos únicos asientos que quedaban libres.
Junto a mi viajaba una mujer joven que conversaba en voz baja con otra. Supuse que eran amigas, porque trasuntaban cierta afinidad y ambas tenían algo "raro" en común, como si estuvieran conectadas entre sí y desconectadas del entorno. Sentí que no "encajaban".
Llegamos al río, descendimos de las camionetas y en ese momento me percaté de que las dos mujeres “raras” eran ciegas. Gran impacto. No estaban “desconectadas”, no veían.
El coordinador nos indicó un lugar de reunión cerca de la orilla. Las no videntes requirieron de cierta ayuda para llegar allí, pero no tenían actitud de “minusválidas”. Un rato después me di cuenta de que no sólo conectaban bien con el exterior a través de los otros sentidos, sino que también parecían disfrutar del paseo, porque sonreían y hablaban alegremente con otras personas del grupo. Entonces sentí que lo que no “encajaba” eran mis primeras impresiones acerca de ellas. Cuando imaginé que la excursión podría expandir mis límites, no pensé que lo primero en expandirse serían mis ideas. Mi percepción de estas mujeres viró de “raras” a admirables. Ellas sí que iban más allá de sus limitaciones.

Una vez reunidos, el coordinador dio instrucciones sobre cómo remar, girar la balsa, socorrer a alguien en la eventualidad de que cayera al agua, etc. Hizo hincapié en que todos debíamos acatar las instrucciones del timonel al instante, ya que para navegar por los rápidos sería fundamental que todos remáramos al unísono.
Noaceptolímites y yo subimos a la misma balsa. Cerca de la orilla, el timonel dirigió unos minutos de práctica, para asegurarse de que habíamos comprendido las consignas. Después de eso iniciamos la travesía. Qué emoción!!!

Fiel a mi propósito, tomé unas cuantas respiraciones profundas, cambié levemente mi estado de consciencia y conecté con el río, sus alrededores y los sonidos de la naturaleza.
Minutos después la guía empezó a “oficiar”, a un ritmo y decibeles nada concordantes con mis expectativas de paz y silencio. Vociferaba: “aquí a mi derecha podemos ver...y a mi izquierda encontrarán... “ “y ese árbol de allá se llama... “. Yo sólo quería escuchar los sonidos del  lugar.
Mis compañeros de balsa sumaron ruido y excitación: preguntas, chistes, comentarios que para mis expectativas estaban “fuera de lugar”, risas, gritos, cantos.
“Si estuviera centrada y en profundo silencio interior –pensé- todo esto no me molestaría”. Hice varios intentos más para centrarme, pero no lo logré. Los ruidos seguían perturbándome. Así que opté por otra alternativa: cambié mis expectativas respecto de la situación y me propuse aceptar lo que ocurría. Eso dio mejores resultados.

Nos aproximábamos al primer rápido y el timonel pidió que estuviéramos atentos y preparados para navegarlo.
“Derecha atrás, izquierda delante” ordenó. (Eso quería decir que los que íbamos a su derecha debíamos remar hacia atrás, mientras que los que estaban a su izquierda debían remar hacia adelante). Noaceptolímites, estaba como yo del lado derecho, por lo que ambas debíamos remar hacia atrás, pero no, ella siguió remando hacia adelante, con mucha alegría y convicción. La guía volvió a dar la orden en tono más categórico: “Derecha atrás, izquierda delante”. Noaceptolímites siguió remando hacia adelante con pasión. “No debe haber escuchado o está distraída”, pensé. De todas maneras me llamó la atención, porque ella no era novata –como yo- en esto del raffting. Cuando el timonel gritó la orden por tercera vez, ella finalmente se detuvo unos segundos, dijo “Ah!!!”  y comenzó a remar hacia atrás, como debía. Todos los que íbamos en la balsa reímos.

Después de un trecho manso nos enfrentamos al siguiente rápido. El timonel dio la orden de detención. Todos, a excepción de Noaceptolímites, dejamos de remar, mientras ella siguió dándole a los remos con ímpetu. Parecía disfrutar del vértigo que se avecinaba.
A unos cien metros de la balsa se podía ver una gran roca en el medio del río, por lo que su “sordera” a las consignas –de los oídos andaba muy bien-, ya no me movió a risa. Parece que a mis compañeros de balsa tampoco, porque todos gritaron “DETENCIÓN”. La perspectiva de chocar contra la roca no era particularmente atractiva, pero parecía que a Noaceptolímites no la amedrentaba, porque ella “cabalgaba” sobre la balsa como una elegante Amazonas, blandiendo su remo cual lanza. “PARÁ, PARÁ DE REMAR”. Insistieron los demás. Yo estaba tan estupefacta que no atiné a expresar palabra. Finalmente paró. “Ah !!!... no me di cuenta”, dijo sonriente y divertida, como si no le importara. La adrenalina invadió mi sistema.
De ahí en más decidí que no quería dejar mi seguridad ni la del grupo en sus manos. Se me hizo claro que yo, por estar inmediatamente detrás de ella, tenía más chance de ser escuchada. A partir de ese momento ni bien el timonel daba una orden yo la repetía varias veces, apuntando mi voz a sus oídos en el tono más fuerte, claro y decidido del que era capaz. 
Logramos pasar el segundo rápido sin más inconvenientes y luego navegamos otro tramo de corriente mansa, en lo que al río se refería, porque en mi interior había torbellinos.
El sistema de repetir las órdenes varias veces funcionó bastante bien hasta que nos enfrentamos con el rápido más peligroso de nuestro trayecto. En ese sector no sólo había una gran roca en medio de la correntada sino también otras diseminadas y  varios remolinos de agua entre ellas.
Noaceptolímites se salió de madre, como quién diría, cansada de tanto contenerse blandió una vez más su remo/lanza y le dio con fuerza hacia delante, cuando en realidad habíamos recibido la instrucción de remar con suavidad. Se me ocurrió que quizás para ella esto sería como estar en los “autitos chocadores” en un parque de diversiones. Pero para mi y supongo que para el resto del grupo esta situación requería de nuestra cautela. Para peor, el estruendo del agua competía con nuestras voces, lo que dificultaba aún más hacernos oír.
Sin embargo la pericia del timonel y la disciplina del resto del grupo nos permitió salir ilesos y  sortear todos los obstáculos sin mayores inconvenientes.

Mi naturaleza, como la de muchas personas, me lleva constantemente a la búsqueda de nuevas experiencias y aprendizajes. En mi camino surgen constantemente ideas y expectativas respecto de qué quiero y cómo me gustaría que se presentaran las situaciones. Pero ya he aprendido algo:
·         los procesos muchas veces son diferentes a cómo espero que sean (constato que a los demás les ocurre lo mismo);
·         si me mantengo abierta, consciente y flexible la experiencia siempre es enriquecedora.
·         toda situación por más intrascendente que parezca puede ser fuente de aprendizaje y transformación.
·         a veces nuevas experiencias me permiten ir más allá de mis limitaciones y también comprender, los “viejos” conceptos bajo una nueva luz.
Para esta excursión yo me había propuesto una experiencia en la Naturaleza, pero la experiencia más relevante para mi fue con la naturaleza humana. Me llevó a pensar que:

·         algunas personas con limitaciones físicas, (como las ciegas del grupo) van más allá de sus límites y expanden sus capacidades y actitudes en otros sentidos.
·         otras personas (como Noaceptolímites) sin limitaciones físicas, pueden tener limitaciones funcionales (ella oía pero no escuchaba).
·         Los que son “raros” o están fuera de lugar a veces sólo están fuera de nuestras impresiones, ideas o expectativas (como mis primeras impresiones de las no-videntes o expectativas de gozar de la Naturaleza en silencio).
·         Algunas veces necesitamos ir más allá de nuestros propios límites y otras veces necesitamos aceptar límites (Noaceptolímites hubiera necesitado limitar sus impulsos al remar).
·         Respetar acuerdos, consignas y con-tratos –formales e informales- muchas veces contribuye a la convivencia en armonía.
·         Si alguien hace algo que nos perjudica de nada sirve quedarse a lamentar lo que el otro hace. Más vale hacer algo para contrarrestarlo o que favorezca nuestro objetivo.
·         Un grupo unido que rema hacia una meta común muchas veces puede más que cualquier comportamiento individual errático.

Para finalizar, sólo quiero proponer una perspectiva práctica sobre la cuestión de los acuerdos.
Cada situación puede ser vista como una travesía en balsa: podemos respetar los acuerdos y remar todos juntos hacia un mismo lugar o cada uno puede remar según le plazca.
Si aspiramos a que este sea un mundo mejor y convivir en armonía hagamos honor a nuestros acuerdos y con-tratos. Busquemos las personas y los grupos con los que podamos acordar o aboquémonos a lograr acuerdos básicos con los que nos vemos forzados a convivir.
Empecemos por lo pequeño, lo cotidiano. A veces aspiramos a “grandes” respetos y acuerdos trascendentes y no nos damos cuenta que ello se construye paso a paso con los más “pequeños” acuerdos cotidianos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Acerca de las expectativas

Recibí la siguiente pregunta, en relación al video sobre Séneca y la ira (ver en este blog 9/11/10):

Pregunta:
Cómo es el tema de las expectativas? Porque Séneca propone tener pocas expectativas o expectativas “negativas”, esperar lo peor para no frustrarse, ser pesimista. No es mejor tener “buenas” o “muchas” expectativas?

Respuesta:
Me parece que hay diferentes modos de encarar el tema de las expectativas y sus consecuencias. Lo más importante es elegir la modalidad más adecuada para el estilo personal y la que resulte más efectiva en cada momento o circunstancia.
Hay distintas modalidades y formas en las que se vinculan las expectativas con la frustración. Sintéticamente:

Hay gente optimista que no se frustra si el resultado no es el esperado.
Hay gente optimista que se frustra cuando los resultados son menores a los esperados, pero sabe o aprende a lidiar con la frustración
Hay gente que espera lo mejor y cuando se frustra entra en cólera y no aprende de la situación.

Hay gente que es más “realista” y no se frustra si las cosas “no salen bien”.
Hay gente que es más “realista” y se frustra pero sabe o aprende a lidiar con la frustración.
Hay gente que es más “realista” y cuando se frustra reacciona con ira, miedo, tristeza o culpabilización y no aprende de la situación.

Hay gente pesimista que no se frustra cuando las cosas no salen bien.
Hay gente pesimista que se frustra y aprende.
Hay gente pesimista que se frustra y reacciona de diversas maneras sin aprender de la situación.

Por otra parte, sin querer complejizar demasiado el tema, me gustaría agregar que las personas podemos ser optimistas en forma consciente y pesimistas en forma inconsciente o pesimistas conscientemente y optimistas inconscientemente y también optimistas o pesimistas en ambos sentidos. Es por ello que la frustración puede darse tanto en un optimista como en un pesimista.

Por último, en relación a los conceptos que Alain de Botton presenta, me parece que Séneca, aunque recomiende el pesimismo en realidad propone el realismo o el sentido común. El contexto en el que se refiere al pesimismo no es abstracto, no dice que “siempre es recomendable esperar lo peor” sino que dice que si algo generalmente ocurre de una manera, es mejor pensar que va a ocurrir de esa manera, es decir partir de ese criterio y luego ver lo que se hace al respecto, y no pensar que las cosas van a ser diferentes o como a uno le gustaría que fueran.
Por otra parte, en mi opinión Séneca es optimista en relación a la posibilidad de cambio del ser humano. Dice que el ser humano puede transformar su ira cuando cambia sus expectativas, actitudes y comportamientos y que esa es una de las claves para el bienestar. 

jueves, 11 de noviembre de 2010

Huna en el mundo de los perros

"El encantador de perros" es un programa entretenido y educativo que se transmite por Animal Planet. César Millán, psicólogo canino se dedica a "entrenar humanos y rehabilitar perros". Sigue principios y métodos muy afines al Huna y por eso me parece interesante tanto para los que tienen perros como para los que no los tienen.
Cómo aplica los 7 principios del Huna? (para más información sobre los principios: http://www.circulochamanico.com.ar/7_principios.htm)

1) El mundo (en este caso, el perro, problema, situación, relación, etc.) es como uno piensa/imagina/siente que es.
Millán sostiene que para cambiar el comportamiento o los hábitos de las mascotas es necesario que los humanos cambien su forma de pensar, imaginar y sentir la situación. Les sugiere que se imaginen a sí mismos serenos y asertivos, en actitud de líderes, y luego relajen y cambien su postura corporal. También los invita a imaginar que su perro se comporta de la manera esperada. De manera que trabaja con la imaginación para transformar el comportamiento y las relaciones.
2) Todo está conectado.
César muestra cómo los perros reaccionan a la energía y los sentimientos de las personas. Muestra cómo para rehabilitar a los perros no se trata sólo de cambiar la forma de actuar, sino también la forma de sentir e imaginar la interacción con ellos. La energía está conectada: cuando los humanos sienten diferente los perros lo perciben y reaccionan en consecuencia.
Para que los dueños cambien su energía trabaja básicamente con la actitud corporal y la imaginación, porque reconoce que el cuerpo y la imaginación están conectados.
3) La energía fluye hacia donde va la atención.
Después de hacer el diagnóstico de la situación y elegir una modalidad de cambio, el encantador de perros lleva su atención a la solución y no tanto al problema. También ayuda a que los dueños enfoquen su atención en lo que resuelve y con esto los ayuda a dar más energía a los factores de cambio.
4) El presente es el momento de poder.
Este psicólogo canino considera que los problemas pueden ser resueltos independientemente de su cronicidad y la edad del perro. Si bien toma en cuenta algunos de los factores históricos, lo hace para llegar a un diagnóstico. Una vez definido el problema considera que se debe observar lo que sucede en el presente y utilizar los métodos apropiados para modificar cada situación.
5) Amar es estar feliz con algo o con alguien.
Su actitud es amable y comprensiva tanto con los humanos como con los perros. El juicio crítico es el opuesto del amor: él puede señalar errores pero, desde mi punto de vista, lo hace sin juzgar a las personas ni  sus situaciones. El miedo es la emoción opuesta al amor porque el miedo nos separa de algo, mientras que el amor nos une. El ayuda a que perros y humanos sanen sus miedos e inseguridades y cuando el miedo disminuye o desaparece, se incrementa la unión y la colaboración..
6) Todo el poder viene desde nuestro interior.
Su objetivo es ayudar a que los dueños aprendan y desarrollen las habilidades necesarias para rehabilitar a sus mascotas. Les muestra el camino mientras los ayuda a acrecentar su propio poder. El desarrollo de habilidades es uno de los factores que incrementa el poder. Considera que el amor hacia las mascotas no es darles cariño y dejarles hacer lo que quieran, sino que el verdadero amor implica reglas claras de convivencia. Las reglas claras facilitan el bienestar de canes y humanos. Se necesita poder para hacer cumplir las pautas y amor para hacerlo de manera amable y comprensiva.
7) La efectividad es la medida de la verdad.
César, como todo el mundo, ha recibido algunas críticas por los métodos que emplea. Algunas personas no los consideran adecuados o efectivos. Yo no tengo perros por lo que no he podido poner en práctica sus sugerencias. Pero lo que si puedo decir es que su método me resulta muy inspirador y se basa en la relatividad: si algo funciona entonces es verdadero para ese caso y esa situación en particular. El mismo dice que lo que sirve a unos puede no servir a otros, de manera que el camino es buscar lo apropiado para cada caso.

martes, 9 de noviembre de 2010

Video: Alain de Botton, Séneca y la ira

La filosofía es una forma de organizar nuestras creencias y pensamientos respecto de la realidad. Todos tenemos una "filosofía de vida" seamos conscientes de ello o no, porque como dice el primer principio del Huna "El mundo es lo que uno cree/piensa/ que es". Alain de Botton habla en este video de un tipo particular de creencias que son las que tienen que ver con las expectativas.
Presenta los conceptos de Séneca sobre la ira. La ira surge cuando se frustran nuestras expectativas y/o nos sentirnos impotentes frente a algo/alguien.
Según otro principio Huna: "Todo el poder viene de nuestro interior". Si la ira es expresión de nuestra sensación de impotencia, para construir nuestro poder necesitamos sanar la ira.
Me parece interesante presentar este tema tan afín al Huna desde otra mirada.

Alain de Botton tiene una gran capacidad para transmitir de manera amena y a la vez profunda, lo esencial de los escritos de algunos de los grandes filósofos. Presenta los temas en forma clara y aplica los conceptos a situaciones cotidianas, estimulando la reflexión y la posibilidad de transformación.
En este video de youtube habla sobre Séneca y cómo la ira nos aleja del camino del bienestar.
Versión doblada al español: http://www.youtube.com/watch?v=D3vFZ7ES9Wc
Versión original en inglés: http://www.youtube.com/watch?v=hJ0g7IKWG7E&p=E579CB343C03558F

sábado, 30 de octubre de 2010

Acerca de este Blog

Huna es una manera de vivir que se desarrolló en la Polinesia antigua y de la que no se conoce su origen. Fue adaptada a nuestros días por varios “Kahunas”, (expertos) entre los que se destaca Serge Kahili King. Se funda en una filosofía práctica de la vida y en un sistema psicológico y metafísico que puede ser aplicado a cualquier actividad o área de la vida.
El propósito de este blog es compartir y estimular la perspectiva Huna a través de ideas, sugerencias, reflexiones, noticias de distintos medios, etc. que de alguna manera, en mi opinión, contribuyen a generar un mundo mejor.
Espero sirva para inspirar y estimular la co-creación de mejores relaciones con nosotros mismos, los demás, las circunstancias y el medio ambiente.